Janna…

Me uno como cada noche a la multitud de hombres que esperan que ella llegue a su habitación y decida regalar una fotografía de su bella anatomía femenina, la espera rinde sus frutos, sus ojos miran hacia la cámara mientras en segundo plano muestra orgullosa su “buquetanque”. Un par de deliciosas y provocativas nalgas llenan la pantalla mientras imagino su textura, cierro los ojos y comienzo a fantasear con tenerlas a mi alcance, puedo sentir su piel que reacciona al contacto de mis manos, tengo ganas de apretujarlas y morderlas mientras imagino como ella se inclinaría un poco para ponerlas más a mi alcance.

Abro los ojos, la noche me tiene preparada otra sorpresa, sus pezones se asoman para provocarme aún más, nos deja un mensaje de buenas noches, ella sabe que estamos, yo por mi parte intento resistirme a la necesidad de tocarme, es en vano, cierro nuevamente los ojos, desearía estar frente a su cama, hincarme ante ella y lamer su vientre mientras mis manos recorren sus nalgas, subir mi boca hasta encontrarme con sus pezones que se erizan con el contacto de mis labios sobre ellos.

Nuevamente abro los ojos, en esta ocasión la sorpresa es mayor, ella está frente a mí, se acerca lentamente, dejo de pensar, me pierdo en esos ojos negros que muchas veces he visto detrás de sus lentes de pasta. Me pone al límite, sus pechos rozan el mío, sus labios rojos se acercan a besarme, mis manos buscan con desesperación posarse en sus nalgas. Nos dejamos llevar, el deseo guio nuestros cuerpos y sin razonarlo recorrimos la habitación como si quisiéramos dejar huella en cada espacio. Me entrego a ella y ella a mí, sin reservas, sin consideraciones; observo ese espejo cómplice desde donde casi puedo ver a cada uno de sus seguidores deseando estar en este lugar.

Abro los ojos, Janna ya no está aquí, se ha ido, no sin antes dejarme rendido como a cada uno de los hombres que esta noche compartimos la fantasía de provocarle un orgasmo. Dominado por la diosa no me queda más que esperar otras 24 horas para conocer la nueva fantasía que me provocará la mujer que habita esta pantalla tan lejos de mí y a la que por ahora solo puedo tener en mis sueños…

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