Tuesday, 14 Aug 2018

Al ritmo de la lluvia

El sonido de las gotas sobre el techo de la cabaña me despiertan, se ha perdido por la lluvia la vista del bosque y solo puedo observar el choque del agua contra el cristal de la ventana, detrás de la imagen borrosa observo la silueta de un cuerpo femenino que se asoma desesperada, con prisa corro a la puerta para ofrecerle techo a aquella mujer.
El cabello cubría su rostro y su cuerpo temblaba por el frío. Sus manos heladas tomaron las mías como si buscara asilo. No hubo palabras. El abrazo era inevitable y el calor de mi cuerpo comenzó a recorrer lentamente el de ella, delicadamente retire el cabello de su cara y mire sus ojos, el verde me atrajo, sin pensarlo me acerque despacio intentando hundirme en ellos, mis labios sentían deseos de besarla, probar el sabor de esos labios rojos tan carnosos. Ella al sentirme cerca se abrazo fuertemente de mí y unió nuestras bocas en un largo beso.
Cerré los ojos y me perdí en las sensaciones de ese extraño encuentro, disfrutaba el roce de sus manos por mi rostro y mis manos no eran suficientes para recorrerla completamente. El ambiente se volvió cálido y no hizo falta decir más, ella era mía y yo le pertenecía a una perfecta desconocida. Asi pasaron las horas, tan lentas y tan rápidas a la vez.
Al amanecer, el sol entró por la ventana e iluminando la habitación me mostró que no había sido un sueño, que el amor a primera vista es real y que por primera vez la vida me daba una nueva oportunidad de vivir.

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